Un baño ordenado: consejos para organizar tus productos de belleza - Mil y una casas
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Tu baño, tu refugio

consejos para organizar tus productos de belleza y empezar el día con confianza

Si hay una habitación que se utiliza más que las demás, esta es, sin duda, el baño.

El baño es una parte importantísima de la casa. Allí llevamos a cabo todos nuestros rituales de belleza y aseo personal para empezar o terminar el día de la mejor manera posible. Y, por qué no decirlo, ¡a veces también es motivo de discusión para saber quién lo utiliza antes!

Pero, más allá de esto, el baño suele ser principalmente el empujón de salida del resto del día. Si tenemos tiempo para darnos una buena ducha, notando el agua calentita en nuestra piel; cepillarnos los dientes con calma; maquillarnos o afeitarnos; y ponernos un poco de perfume, todo funciona mucho mejor, ¿no crees?  Es como el antesala de lo que va a suceder.

Como mejor hayamos invertido el tiempo en nuestro baño, más confianza tendremos y mejor afrontaremos lo que suceda a lo largo del día.

Sin embargo, todas y todos sabemos que el tiempo es limitado y que, sobre todo entre semana, las prisas nos acompañan a todos lados. Y esto significa algo muy sencillo: o tenemos un baño bien organizado o nuestro ritual vendrá marcado por el caos y, en consecuencia, por el estrés.

Acabaremos saliendo de casa habiendo hecho la mitad de lo que queríamos hacer.

Para que nuestro baño se convierta en un refugio que nos llene de energía para el resto del día, debemos tomar conciencia sobre la organización del mismo. Esto nos va a ayudar a ahorrar tiempo de forma extraordinaria y a ser más eficaces cuando estemos realizando nuestros rituales de belleza. En definitiva: a estar más enfocados/as en lo que sí tenemos que hacer.

Todo empieza por unos sencillos pasos:

El primer paso es vaciar todo lo que tengas en el baño. Saca todo lo que tengas en cajones, estanterías, dentro de la ducha, etc. Colócalo en el suelo o, preferiblemente, fuera del baño para que puedas entrar y salir mientras hagas el ejercicio.
Una vez tengas el suelo lleno de cosas, agrupadas en paquetitos, decide qué productos de cada categoría usas en tu rutina diaria. Piensa qué haces desde que entras en el baño hasta que sales (o que te gustaría hacer): lavarte los dientes (cepillo y pasta de dientes), cepillarte el pelo (cepillo), maquilarte (productos que uses para tu look diario), y así con todo. Ve cogiendo estos productos y los guardas en una cesta en un lugar visible de tu baño.
El segundo paso es clasificarlo por categorías. Esta es una de las máximas del Método Marie Kondo: el orden por categorías. Significa, básicamente, agrupar las cremas con las cremas, los geles de ducha con los geles, los peines con los peines, los productos de higiene íntima, etc. Lo mismo con el maquillaje: juntar todas las brochas, por un lado, los coloretes por otro, etc.

Solo hacer este pequeño ejercicio te dará muchísima seguridad: sabrás que todo lo que necesitas para estar lista por las mañanas está en un único lugar. Se acabó perder el tiempo buscando cosas.

Todo lo que se usa a diario tiene que estar en el mismo sitio para ahorrarnos tiempo y estrés por las mañanas

A continuación, guarda el resto de las cosas que uses de forma puntual por categorías. Así, siempre que necesites una toalla, un cepillo o cualquier otro objeto, sabrás rápidamente dónde buscar. Si tienes estanterías, pon al final los productos más altos y, por delante, los más pequeños. Y, si puedes, colócalos en orden de preferencia: lo más importante en los estantes de más arriba.

En cambio, si prefieres guardar los objetos en cajones, intenta utilizar siempre cajas transparentes para ver en todo momento qué hay dentro. Un consejo: dentro de las cajas, puedes subdividir con separadores internos para conseguir un plus de organización.

Por otro lado, intenta no acumular ni comprar de más. Normalmente, solemos caer en la tentación de comprar un producto nuevo cuando el que tenemos aún está a medio uso.

Y, por último, tira todos los productos caducados o los que nunca hayas usado. Solo impedirán que tu refugio sea realmente eso, un lugar de paz, dónde puedas empezar el día con la energía por las nubes.

¿Qué hay en tu refugio?